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¿Quién no ha oído hablar de Matilda? Con sólo cinco años posee unos conocimientos asombrosos, es más, con tres aprendió a leer ella sola, y cuando su padre se negó a comprarle un libro se dirigió a la Biblioteca pública del pueblo.

 

portada-matilda_grande— ¿Sabías —le preguntó la señora Phelps— que las bibliotecas públicas como ésta te permiten llevar libros prestados a casa?

—No lo sabía —dijo Matilda—. ¿Podría hacerlo?

—Naturalmente —dijo la señora Phelps—. Cuando hayas elegido el libro que quieras, tráemelo para que yo tome nota y es tuyo durante dos semanas. Si lo deseas, puedes llevarte más de uno.

A partir de entonces, Matilda sólo iba a la biblioteca una vez por semana, para sacar nuevos libros y devolver los anteriores. Su pequeño dormitorio lo convirtió en sala de lectura y allí se sentaba y leía la mayoría de las tardes, a menudo con un tazón de chocolate caliente al lado. (…)  Resultaba agradable llevarse una bebida caliente consigo y tenerla al lado mientras se pasaba las tardes leyendo en su tranquila habitación de la casa desierta.

Los libros la transportaban a nuevos mundos y le mostraban personajes extraordinarios que vivían unas vidas excitantes. Navegó en tiempos pasados con Joseph Conrad. Fue a África con Ernest Hemingway y a la India con Rudyard Kipling. Viajó por todo el mundo, sin moverse de su pequeña habitación de aquel pueblecito inglés.

El bibliotecario

¡Hola! Hoy os traigo una bonita historia sobre un bibliotecario en una pequeña ciudad de Guatemala

Wormy, el gusano literato

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I GUERRA MUNDIAL

¡Hola amigos!

Soy Wormy, vuestro gusano literato preferido, y hoy os traigo una selección de libros que tratan sobre la Gran Guerra, puesto que este año es el centenario del inicio de la I Guerra Mundial he decidido hacer mi pequeña aportación con esta pequeña lista.

Fuente: greatwar.nl

Fuente: greatwar.nl

  • Novelas

1414, Jean Echenoz, Anagrama, 2013.

Cinco hombres se van a la guerra, una mujer espera el regreso de dos de ellos. Falta saber si volverán. Cuándo. Y en qué estadoLa novela narra la historia de cuatro jóvenes soldados de la Vendée, Anthime y sus amigos, en medio de una masa indiscernible de carne y metal, de proyectiles y muertos. Pero también nos cuenta la vida que continúa, lejos de las trincheras, a través de personajes como Blanche y su familia.

C923574.jpg1914-1918, historia de la Primera Guerra Mundial, David Stevenson,  Debate, 2013.

En el verano de 1914, una ola de violencia masiva se desató en Europa. La guerra que entonces empezaba tuvo repercusiones globales, destruyendo cuatro imperios y cobrándose millones de vidas. En este importante análisis, David Stevenson reexamina las causas, el transcurso y el impacto de esta «guerra que acabará con todas las guerras», situándola en el contexto de su época y revelando sus conflictos ocultos.

106-MLA4662960429_072013-OAdiós a las armas, Ernest Hemingway,  Unidad Editorial, 1999.

Narra una historia de amor entre el soldado joven e idealista llamado Frederick Henry con la enfermera Catherine Barkley en la Italia de la Primera Guerra Mundial. La novela es en su mayor parte autobiográfica. Ernest Hemingway  usó sus recuerdos como conductor de ambulancias voluntario en el ejército italiano para crear un relato bélico crudo y realista, con descripciones de lugares y acontecimientos muy superior, a lo que lleva al protagonista a tener problemas para alejarse de las armas.

descargaCrónica de la Guerra Europea, 1914-1918 : una historia en la trinchera de la Primera Guerra Mundial, Vicente Blasco Ibáñez, La Esfera de los Libros, 2014.

Vicente Blasco Ibáñez, exiliado en Francia en aquella época, fue testigo directo del conflicto y también narrador de primera fila de esa contienda que «iba a acabar con todas las guerras». Concebida en varios volúmenes, la Crónica de la Guerra Europea de 1914 constituye hoy un testimonio de primer orden sobre los acontecimientos de la Primera Guerra Mundial. Minuciosa, completa, detallada y, sobre todo, muy personal, no es sólo un relato impactante de la violencia desatada, sino también un análisis completo de sus circunstancias y motivaciones, de su entorno social, político y humano.

2114300Cruces y muertos, Roland Dorgelès, Ediciones literarias, 1930.

Acercamiento humanitario a los horrores de la guerra. Presentada como el testimonio sincero de la vida cotidiana de los soldados en el transcurso de la guerra, la novela de Dorgelès aporta un enfoque sentimental que humaniza un conflicto demasiado reciente.

978849339979Diario de un estudiante: Paris 1914, Gaziel, Diëresis,  2013.

París, 1 de agosto de 1914. En la pensión de Madame Durieux coinciden jóvenes de todas las naciones, en una mezcla cosmopolita de razas y lenguas, deseosos de disfrutar de la febril vitalidad de la Ciudad de la Luz. Pero ese día, todo cambia. Francia moviliza a sus hombres para la guerra contra Alemania. Los amigos pasan a ser enemigos y el temor de que el avasallador ejército prusiano llegue a las puertas de la ciudad condiciona y oscurece la vida de estos jóvenes. Uno de ellos, el joven Agustí Calvet, firmando bajo el seudónimo de Gaziel, relató en un diario personal la experiencia del primer mes de la Guerra Mundial, tal y como la vivió de primera desde aquel rincón, hasta entonces feliz, de París.

9788499700427La Primera Guerra Mundial, Martin Gilbert,  La Esfera de los Libros, 2004.

La primera guerra mundial fue el primer conflicto europeo del siglo XX. Dos grupos de estados poderosos se agredieron mutuamente con todos los medios que les brindaba la ciencia militar, incluido el gas tóxico. Cuando finalizó, habían muerto nueve millones de soldados y cuatro imperios habían quedado destruidos. El relato de Martin Gilbert refleja, semana a semana, los sucesos y los horrores en el frente occidental y oriental, tanto de la lucha en el mar como en el aire, así como sus efectos lejos de las trincheras en una versión rigurosa y a la vez amena de uno de los acontecimientos más complejos de la historia

51bb2muXTpL._SY300_Sin novedad en el frente, Erich Maria Remarque, Edhasa, 2007.

Se publicó por primera vez en Alemania en 1929. El libro narra los horrores y las pérdidas de la guerra desde el punto de vista de un joven soldado, las dudas sobre el sentido de la misma, la camaradería entre los soldados y el trauma inimaginable que les supone combatir en ella y el que les supondrá rehacer sus vidas tras el conflicto.

  • Poesía

ACA0233Poemas de guerra, Wilfred Owen, Acantilado, 2011.

Gabriel Insausti es el responsable de la edición y traducción de los poemas que el poeta inglés Wilfred Owen (1893-1918) escribió sobre su experiencia en la Primera Guerra Mundial. Los poemas fueron escritos en un breve lapso de tiempo, entre el verano de 1917 y el otoño de 1918, cuando falleció.

417ZSV9v8mL._SY300_Tengo una cita con la muerte : (poetas muertos en la Gran Guerra)Linteo, 2011.

Son poemas de los poetas que murieron en la IGM y que constituyen el testimonio singular de una de las épocas más trágicas y fascinantes de la Historia. Es la poesía del horror, de la decepción, de la desesperanza y de la locura, es la única poesía joven con pleno derecho a llamarse así. Es la poesía de la guerra.

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Darth Vader and Son, de Jeffrey Brown

Darth Vader and Son, de Jeffrey Brown

Michael Wilshaw, el inspector jefe de las Escuelas británicas, recomienda multar a los padres que no lean a sus hijos. En su opinión, los padres que no apoyan la educación de sus hijos y que dejan toda la responsabilidad en los profesores, deben ser amonestados.

La polémica está servida.

Fuente: The Times

Wormy, el gusano literato.

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biblioteca-de-babelEl universo (que otros llaman la Biblioteca) se compone de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas. Desde cualquier hexágono se ven los pisos inferiores y superiores: interminablemente. La distribución de las galerías es invariable. Veinte anaqueles, a cinco largos anaqueles por lado, cubren todos los lados menos dos; su altura, que es la de los pisos, excede apenas la de un bibliotecario normal. Una de las caras libres da a un angosto zaguán, que desemboca en otra galería, idéntica a la primera y a todas. A izquierda y a derecha del zaguán hay dos gabinetes minúsculos. Uno permite dormir de pie; otro, satisfacer las necesidades finales. Por ahí pasa la escalera espiral, que se abisma y se eleva hacia lo remoto. En el zaguán hay un espejo, que fielmente duplica las apariencias. Los hombres suelen inferir de ese espejo que la Biblioteca no es infinita (si lo fuera realmente ¿a qué esa duplicación ilusoria?); yo prefiero soñar que las superficies bruñidas figuran y prometen el infinito… La luz procede de unas frutas esféricas que llevan el nombre de lámparas. Hay dos en cada hexágono: transversales. La luz que emiten es insuficiente, incesante”.

A cada uno de los muros de cada hexágono corresponden cinco anaqueles; cada anaquel encierra treinta y dos libros de formato uniforme; cada libro es de cuatrocientas diez páginas; cada página, de cuarenta renglones; cada renglón, de unas ochenta letras de color negro. También hay letras en el dorso de cada libro; esas letras no indican o prefiguran lo que dirán las páginas”.

Wormy, el gusano literato.

 

FOTO: Manuel Castells

FOTO: Manuel Castells

José Benigno Freire es doctor en Pedagogía, licenciado en Filosofía, licenciado en Ciencias de la Educación (Universidad de Navarra) y licenciado en Psicología (Universidad Complutense). Profesor de Psicología de la Personalidad en la Facultad de Educación y Psicología, y Profesor del Máster en Matrimonio y Familia del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad de Navarra.

Ha escrito varios libros entre los que destacan La felicidad inadvertida, Humor y serenidad en la vida corriente, La personalidad y sus teorías y ¡Vivir a tope!

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  • ¿Recuerda las lecturas de su infancia?

Yo no he sido un lector de infancia, sí un voraz lector de adolescencia. Estoy casi absolutamente seguro que mi querencia hacia la psicología nació de la lectura de tres libros en el verano de los dieciséis años: Nudo de víboras, François Mauriac; Uno, ninguno y cien mil, Luigi Pirandello; Bonjour tristesse, Françoise Sagan.

  • ¿Cuáles son sus escritores favoritos?

En este sentido soy algo especial: más que escritores tengo temas favoritos. Leo muy a gusto -no por requerimiento profesional- antropología neotomista y psicología humanística. También biografías, con el interés de desentrañar la personalidad de los personajes. Disfruto mucho con los conocidos clásicos rusos. Y tengo alguna debilidad personal: Azorín –injustamente olvidado, en mi opinión-, Wenceslao Fernández Flórez, Stefan Zweig.

  • ¿Cree que un lector nace o se hace?

Las dos cosas, en influencia recíproca.

  • En su opinión, ¿cuáles son los beneficios de la lectura?

Yo reformularía la cuestión como los beneficios de la buena lectura. Pienso que se está relegando y olvidando el principio de selección de las lecturas, un criterio de simple sentido común y sensatez; seleccionar según los contenidos, pero también según la calidad literaria. Hay lecturas inocuas en lo referente a la propia formación y, sin embargo, de una sosería empalagosa y de muy mal gusto.

  • Decía Marcel Proust que “la finalidad de la lectura literaria debe ser que el lector sea capaz de leer su propio libro interior y descifrarlo”. ¿Está de acuerdo con esta afirmación?

Sí. Un buen libro ha de destilar el poso de alguna idea, pero también emociones, ideales, sueños…

  • ¿Piensa que lo que leemos influye en nuestro estado de ánimo? ¿Algún título que le haya alegrado, entristecido, calmado…?

Por supuestísimo, y en ocasiones mucho más de lo que somos conscientes. Suelo sugerir con gran entusiasmo un libro paradigmático: El hombre en busca de sentido, de Viktor Frankl; un texto elaborado sobre el hediondo paisaje de los campos de concentración que, casi inexplicablemente, genera ganas de vivir, de hacer el bien. En los últimos años me tiene fascinado La paz interior, de Jacques Philippe; un libro de espiritualidad que recomiendo su lectura como si fuese un libro psicológico, un libro anti-estrés. Es impresionante cómo relaja el ánimo, cómo apacigua el torbellino afectivo.

  • ¿Cree que leer puede considerarse “una felicidad inadvertida”?

Los buenos libros, sí. Suelo distinguir, de una forma coloquial, entre el escenario y la música de un libro. Con frecuencia nos anclamos en el mundo de las ideas, de los sentimientos, conocimientos. Pero los libros, los buenos libros, también tienen música, musicalidad, y eso incita al goce de la belleza. En ocasiones, es un placer leer y releer un párrafo, con independencia del mensaje, y disfrutar cómo los autores ingeniosos son capaces de decires bellos para acontecimientos o sentimientos menudos. Disfrutar de la belleza es un festín para la intimidad, nos humaniza.

  • ¿Como profesor anima de alguna manera a sus alumnos para que se acerquen a la lectura?

Sí, y con entusiasmo. Aunque reconozco que la cuestión se está poniendo especialmente peliaguda. Ahora creo tener mejor acogida cuando recomiendo buenas películas.

  • ¿Qué necesita tener un libro para que le enganche desde el primer momento?

En eso soy un hombre especialmente afortunado: lo difícil es que no termine un libro, y con rapidez. No recuerdo abandonar más allá de cinco o seis libros a lo largo de mi vida.

  • Para finalizar, ¿con qué autor o autora le gustaría compartir mesa y mantel?

Con dos, quizá no al mismo tiempo: Juan Ramón Jiménez y Rabindranath Tagore.

Agradecemos a José Benigno este tiempo de lectura compartida.

gordimer

La escritora sudafricana Nadine Gordimer falleció el 13 de julio en Johannesburgo.

Gordimer nació el 20 de noviembre de 1923 en Springs,  cerca de Johannesburgo. Empezó a escribir relatos muy joven. Todas sus obras reflejan la situación social de Sudáfrica, las consecuencias de la segregación racial, el exilio y la injusticia.

Ganó en 1974 el Premio Booker por su novela El conservador.

Varios de sus libros fueron prohibidos por el gobierno sudafricano anterior a Mandela, cuya liberación defendió

Ganó el Nobel de Literatura en 1991 por “sus magníficas obras épicas Gordimer ha aportado eminentes servicios a la humanidad”.

La Fundación Nelson Mandela compartió su “profunda tristeza por la pérdida de la gran dama de la literatura de Sudáfrica”. “Hemos perdido una gran escritora, una patriota y una voz fuerte por la igualdad y la democracia en el mundo”.

Puedes consultar sus obras en el catálogo de la Universidad de Navarra.

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