Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Entrevistamos a …’ Category

Arantza Mariskal Balerdi es responsable de Ubik, Biblioteca de Creación de Tabakalera. Diplomada en Biblioteconomía y Documentación por la Universidad de Barcelona. Postgraduada en Gestión de recursos culturales por la Universidad de Deusto y Documentación digital por la Universitat Oberta de Catalunya. Cursó también el postgrado de Documentación Digital de la Universidad Pompeu Fabra.

Su actividad profesional está ligada al Centro de Documentación Xenpelar (XDZ) de Bertsozale Elkartea = Centro de Documentación sobre el Bertsolarismo, creado por la Asociación de amigos del Bertsolarismo =  Bertsozale Elkartea. Arantza ejecutó y dirigió el proyecto XDZ que trata de asegurar la recogida sistemática de la creación bertsolarística, así como de su conservación y difusión.

Desde 2009 está ligada al proyecto Ubik, la biblioteca de creación de Tabakalera, de la que es responsable, biblioteca de vocación publica, especializada en arte y pensamiento contemporáneo, en la que todas las personas pueden “aprender, crear y disfrutar”.

  • ¿Con qué libros comenzó tu afición lectora?

Nunca había pensado en ello. La verdad es que hoy es el día en el que guardo aquellas primeras lecturas que mis padres nos proporcionaban a mí y a mis hermanos. Se trata de cuentos para niños escritos o traducidos al euskera. Muchos de ellos editados en multicopias. Pertenezco a aquellas primeras generaciones  de las Ikastolas que tuvimos la suerte de poder comenzar a leer en euskera. Seguidamente recuerdo todos aquellos clásicos de aventuras como Tom  Sawyer de Mark Twain, Moby Dick Herman Melville, El lobo estepario de Hermann Hesse, El viejo y el mar de Ernest Hemingway… y también me gustaban las recopilaciones de cuentos de diferentes  culturas.

  • ¿Cuáles son tus escritores preferidos?

No me suelo guiar tanto por los escritores como por sus obras. Aunque siempre hay momentos o épocas en la vida en la que te conquista especialmente un escritor y absorbes todo lo que publica.

Principalmente leo en euskera o en castellano. En euskera para mí son referentes Joseba Sarrionandia, Anjel Lertxundi, Ramón Saizarbitoria, Arantxa Urretabizkaia… y cambiando de generación Harkaitz Cano. Eduardo Mendoza es uno de esos escritores que siempre ha tenido lugar en mi biblioteca, recuerdo especialmente La ciudad de los prodigios y El asombroso viaje de Pomponio Flato. Mencionaría también a Isabel Allende, y especialmente a la periodista y escritora Oriana Fallaci. Estos últimos años me dejo llevar por aquello que me proponen los amigos y encuentro un poco de todo,  Lorrie Moore, Francoise Sagan, Louis Auchincloss, Alan Bennett, Pedro Ugarte

  • ¿Qué género literario te gusta más?

El relato corto o el cuento siempre me han gustado. En este momento creo que es el formato que mejor se adapta a mi ritmo. De todas maneras creo que es novela lo que más leo. Intento huir de los best seller, no sé exactamente por qué, quizás porque tienen suficientes lectores y prefiero dejarme seducir por otros escritores.

En este momento tengo entre las manos La oculta de Hector Abad Faciolince y me está esperando Hecho en México de Lolita Bosch.

  • Hablando de géneros, ¿crees que se podrían considerar los bertsoak como poesía improvisada?

¿Considerar? El bertsolarismo es la poesía improvisada o mejor dicho, poesía oral improvisada, en euskara por excelencia, diría yo. Tenemos la fortuna de poder disfrutar de una creación oral rica, que ha sabido pervivir y evolucionar, llegando a nuestros días como parte de nuestro patrimonio cultural. Reunir una comunidad en torno a una sesión de bertsolaris, tener la posibilidad de “jugar” con el lenguaje en estado puro de creación… es más que poesía.

  • Parte de tu vida profesional la has desarrollado en el Centro de Documentación Xenpelar. ¿Qué nos puedes contar de ese periodo?

Ya hace unos años que dejé ese proyecto y en la actualidad no lo sigo de cerca. Me consta que se sigue haciendo un buen trabajo. Después de tantos años y tras dedicarle tantas horas y tanta ilusión, no creo que pudiera decantarme por algún documento o recopilación de “bertsos” en concreto. Creo que el mayor tesoro es saber que hay un referente donde todo el que quiera puede depositar aquellos “bertsos” que tenga en su casa o que pueda descubrir, para que en el Centro de Documentación Xenpelar puedan conservarse y ponerse a disposición de toda la ciudadanía. La suma de todo ese patrimonio es el mayor tesoro, sin duda.

  • En la Universidad de Navarra se celebra el club de lectura “Entre líneas” en el que una vez al mes se pone en común una lectura compartida. ¿Qué opinión te merece este tipo de actividad?

La lectura es un ejercicio o actividad que permite todo tipo de formatos. Lectura en grupo, lectura comentada, lectura en voz alta, lectura solitaria, lectura con otros… lo importante es encontrar el formato que se adapte a cada individuo en cada circunstancia.

Actividades como la que organizáis en la biblioteca, son realmente interesantes y necesarias. Por cierto, veo que en marzo os centráis en Bennet, con Una lectora nada común. ¡Recomendable!

En Ubik también tenemos un grupo de lectura pero con un formato diferente. Os lo comento por si a alguien le interesa. Se llama Exploradores. Grupo de lectura en torno al pensamiento crítico.

  • La Biblioteca de Tabakalera se denomina Ubik, ¿por qué ese nombre?

Ubik es el titulo de una obra de ciencia ficción de Philip K. Dick, publicada en 1969. Es una obra en la que existen numerosas realidades, diferentes universos, y a su vez una está dentro de otra. En el inicio de los capítulos incluyen unas frases o slogans en torno a Ubik como aquel producto, el mejor producto del mercado! Es divertido. Nos cautivó la novela, sus mundos y decidimos que era un buen nombre para la biblioteca.

Y eso es lo que queremos que sea la biblioteca Ubik. Es una biblioteca donde conviven diferentes universos, diferentes realidades y usos… y además nos posibilita y anima a que Ubik, la biblioteca, sea aquello que queramos que sea. No hay límites.

Por cierto, hay que señalar que el nombre Ubik se encuentra en diferentes proyectos  culturales, sobre todo hemos descubierto Ubik en nombre de librerías.

  • Ubik se presenta como Biblioteca de creación, ¿qué encierra este concepto?

La biblioteca de creación Ubik, es una de las áreas en las que Tabakalera desarrolla su proyecto cultural; el proyecto cultural centrado en el arte y pensamiento contemporáneo, del centro de creación Tabakalera.

Siendo esto así, y en el momento de definición del marco de la biblioteca, consideramos imprescindible que la biblioteca respondiera al proyecto cultural, por un lado y por otro, a la reflexión que se está dando en torno a las bibliotecas y sus funciones, y consecuentemente, a una nueva definición de las bibliotecas.

Por consiguiente, Ubik es una biblioteca de creación porque responde a las necesidades de un centro de creación, y por otro lado, por que responde a las nuevas necesidades de la sociedad. La ciudadanía necesita, más allá de espacios bibliotecarios con contenidos (documentos) en los que poder estudiar, investigar, aprender, leer… demanda herramientas y acompañamiento para la creación y el aprendizaje  a lo largo de la vida.

En el entorno existen bibliotecas que responden a las necesidades de lectura, estudio, investigación… pero sentíamos la obligación de  (como nuevo proyecto y oportunidad que no se debía desaprovechar) de completar y responder a las necesidades de creación de los ciudadanos/as. Todas las personas tenemos la capacidad de crear, sólo hay que proporcionar espacios, herramientas y acompañamiento (aprendizaje) para que esa capacidad de crear llegue a buen puerto. Y es en ese marco en el que trabaja Ubik, la biblioteca de creación de Tabakalera.

  • ¿Cómo ayudan los makerspaces a acercar la biblioteca a la sociedad?

Los espacios makers son una herramienta de trabajo más, una herramienta de aprendizaje. En Ubik no hay espacios makers en el concepto en el que existen sobre todo en bibliotecas americanas. En Ubik ponemos al alcance herramientas, dispositivos, espacios donde las personas pueden “hacer”, pero éstos están integrados totalmente en el propio espacio de la biblioteca. No se ubican en salas insonorizadas o apartadas del resto de espacios de la biblioteca. Todos estos espacios y herramientas están a disposición de la ciudadanía durante todo el horario de apertura de la biblioteca. Si el ciudadano esta capacitado lo reserva y lo utiliza. Si necesita ayuda, reserva, junto con el espacio y/o la herramienta al mediador, que es esa persona experta en el los ámbitos temáticos de la biblioteca, que acompaña en el proceso de aprendizaje, uso y creación de la persona usuaria.

La clave en Ubik, es que el conocimiento no sólo está en los documentos, sino también en las personas, y tener mediadores en vez de auxiliares bibliotecarios, garantiza esa relación entre contenidos de los documentos, con el uso de las herramientas para poder crear, acompañado por el saber que transmiten los mediadores.

  • ¿Qué tipo de usuarios queréis atraer a vuestras instalaciones?

Tal y como he mencionado al inicio de esta conversación, Ubik es una biblioteca publica en el concepto más amplio de su definición. Está abierta a todas las personas, sin distinción de nivel de conocimiento, procedencia, capacitación… Ubik es la puerta de entrada al mundo del pensamiento y el arte contemporáneo para toda la ciudadanía. Cada individuo decidirá hasta donde quiere seguir.

Muchas gracias Arantza por este encuentro bibliotecario y sobre todo lector.

 

 

 

 

 

Anuncios

Read Full Post »

Foto tomada de C.P. Huertas Mayores

Pedro Berástegui, profesor jubilado, voluntario del Teléfono de la Esperanza donde coordina varias actividades (curso de padres, cena de Noche Buena en familia, Club de lectura, etc.). Es aficionado a la música y a la poesía y abuelo de tres joyas.

********

  • ¿Con qué libros comenzó tu afición lectora?

La sonrisa etrusca de José Luis Sampedro, El olvido que seremos de Héctor Abad Faciolince. Temas de autoayuda…

  • ¿Qué género literario te gusta más?

Las novelas de amor, eróticas a ser posible.

  • Has sido profesor de primaria y has podido constatar el hábito lector entre los alumnos. En tu opinión, ¿se lee ahora más que antes?

No he dado nunca Lenguaje en el colegio para comprobar lo que los niños leen, pero me consta que la mayoría de las familias tienen muchísimo interés en que sus hijos se hagan lectores como herramienta de enriquecimiento personal.

  • Si tuvieses que explicar a un no lector por qué lees, ¿cómo lo harías?

Con la edad el alma se serena, el cuerpo también y una de las aficiones sencilla, barata, cómoda, que tiene grandes beneficios al alcance de todas las personas, es la lectura. Me permita viajar a lugares, tiempos, corazones ignorados, incluso a mis adentros y me permite crecer como persona.

  • ¿Cómo surgió la idea de crear un club de lectura en el Teléfono de la esperanza?

Pensamos en cuidar especialmente a personas que pasan por alguna dificultad personal, familiar, y creamos este ámbito para que se sintieran entendidas, atendidas, arropadas, por ello son preferentes para entrar en nuestro Club de lectura.

  • ¿Cómo se desarrolla ese club de lectura?

Nos reunimos una vez al mes para compartir opiniones sobre el libro leído y entregar el siguiente título. El Gobierno de Navarra nos presta los lotes de 20 ejemplares del servicio de préstamo para Clubes de lectura. Elegimos o comentamos el siguiente título en la sesión ordinaria y lo comunicamos a la persona que nos los suministra, que por cierto es una gozada de persona, Mª Carmen Salas, siempre dispuesta a mirarnos cosas, proponernos títulos, reservarlos, etc. y muy compresiva con algún que otro retraso en las devoluciones.

Acuden personas de todo tipo, mayoritariamente voluntarios del TE que nos gusta la lectura y nos permite conocernos, vincularnos al TE, hacer amistad, y ahora viene lo más curioso de nuestro grupo: cada sesión la hacemos en torno a la mesa con una merienda-cena de cosas aportadas por todos los asistentes y sale de maravilla. Llegamos a casa cenados más cultos y más amigos; difícil de mejorar. Yo aconsejo a los clubes que estén en crisis, a grupos que tienen dudas de seguir que esto de las cenas literarias es una oportunidad, relajo, diversión, etc.

  • Si escribieras un libro que recogiera tus años en el Teléfono de la esperanza, ¿qué título llevaría?

Vaya preguntita tan acertada e invasiva: LOS 15 MEJORES AÑOS DE MI VIDA.

  • ¿Nos podrías decir un libro contra la desesperanza?

Más fuerte que el odio de Tim Guenard. Trata de un niño abandonado por sus padres y de la lucha vital por superar el odio hasta hacerse una persona nueva, agradecida, y maravillosamente resiliente. Es muy emocionante hasta el punto de haber sido el único libro con el que he llorado de tristeza, felicidad y amor a la vida.

  • ¿Crees que la realidad supera siempre la ficción?

No siempre, pero nos gusta saber que muchas veces se cumple. Pero es una moneda de dos caras: la realidad supera a la literatura en amor, odio, desgracia, felicidad. Nos gusta vivir y nos gusta leer lo que vivimos, sufrimos, y ser felices pensando y sintiendo lo que pudiera llegar a ser.

  • Si tuvieses que regalar un libro ¿cuál sería?

El principito de Antoine de Saint-Exupéry. Pero sobre todos, El hombre en busca de sentido de Vikctor Frankl que nos permite a los voluntarios del Teléfono de la Esperanza ser y estar sensibles al dolor humano para escuchar las múltiples historias de vida al otro lado del hilo telefónico en las que abunda esa falta de sentido que muchas personas nos confiesan en sus llamadas.

Ni  Cervantes ni García Márquez  podrían escribir historias como las que escuchamos, tan llenas y vacías de vida, de dolor, de soledad, de falta de sentido y de felicidad. Todo a la vez, como la vida.

Muchas gracias por estar aquí y al otro lado del teléfono.

Read Full Post »

Antonio Gamoneda Lobón (Oviedo, 30 de mayo de 1931). Reside desde 1934 en León, Poeta, crítico de arte (crítico, con posterior “abjuración”, dice) entre los años 70 y 90. En León,  hacia 1970 y durante dos décadas, creó y dirigió la colección de poesía Provincia, de la que  se responsabiliza únicamente de sus primeros 50 números.

Trabajó como director cultural de la Diputación de León; fue también director de la Fundación Sierra Pambley, dedicada la docencia,  creada en 1887 por los mismos fundadores de la Institución Libre de Enseñanza.

Ha recibido el Premio Cervantes, el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y el Prix Européen de Littérature en 2006; el Premio el Premio Castilla y León de las Letras en 1985; el Premio Comunidad de Madrid en 2005; el Premio Ciudad de Barcelona y el Premio Quijote en 2009. Es Hijo Adoptivo de León y de Villafranca del Bierzo, y Doctor Honoris causa por las Universidades de León, Santo Domingo–Primada de América, Autónoma del Estado de México y Babes Boilei de Kluj (Rumanía). Ha recibido condecoraciones de las Universidades de El Cairo, San Luis Potosí (México) y Valencia (Venezuela). Le han sido otorgadas la Medalla de Oro de la Ciudad de Pau, de la Provincia de León y del Círculo de Bellas Artes, de Madrid. La Biblioteca del Instituto Cervantes de Frankfurt lleva su nombre.

***************************************

  • ¿Con qué libros comenzó su afición lectora?

Otra más alta vida, de poesía, su autor Antonio Gamoneda (padre), en 1936; Los mártires del adulterio, novela por entregas, autor desconocido, en 1939; El Picadillo, de cocina, autor “Picadillo”, en 1939; Rimas y leyendas, A. Bécquer, en 1940; Segunda antolojía, Juan Ramón Jiménez, en 1944.

(más…)

Read Full Post »

Pablo Zulaica Parra (Vitoria-Gasteiz, 1982). Licenciado en Publicidad y relaciones públicas por la Universidad de Navarra y creatividad publicitaria en COMPLOT (Barcelona) y El Semillero (Ciudad de México), se convirtió esencialmente al periodismo narrativo, pero siempre mantuvo el interés por la ortografía. Por eso un buen día de 2009 comenzó una iniciativa para recuperar las tildes perdidas en los anuncios que están en la vía pública. Ha publicado el cuento Los acentos perdidos (Lumen, 2010) y Un fin de semana en la coladera (Montena, 2014).

Publica como freelance en medios españoles y mexicanos. Ha participado en libros colectivos como Inquietos Vascones (Desnivel, 2013) o Antolojía 2009-2014, selección de textos de FronteraD (2014)

  • ¿Con qué libros comenzó tu afición lectora?

Los primeros libros que recuerdo fueron Platero y yo -me lo leía mi padre- y La isla del tesoro. A este me encantaba verle la portada, pero no sé si lo leí. Era muy pequeño. Mi lectura más activa era quitarle el periódico a mi padre en cuanto entraba en casa. Leía lo mismo libros de excursiones por Álava que fichas de minerales. Y lo que nos mandaban en el cole. Quizás los libros de Fray Perico, el personaje de Juan Muñoz Martín, fueron los primeros que me engancharon. La primera novela que leí completa sin que me indujeran fue Gump & Company, la secuela de Forrest Gump, durante unas vacaciones. Después, creo que Braveheart.

  • ¿Cuáles son tus escritores preferidos?

Fuera de la crónica actual, podría decir que a quien más he leído es a Albert Camus. Y un hallazgo alucinante para mí fue Haroldo Conti, que me recomendó un editor amigo. Si quieren reírse a carcajadas no me hagan caso, pero, si no, pueden leer Sudeste. Es una especie de El viejo y el mar rioplatense. Ficción, sí, pero sólo parece posible como una suma de verdades y de mucha observación hacia fuera y hacia dentro.

  • ¿Qué género literario te gusta más?

La crónica narrativa, por sus posibilidades de enseñarnos lo que sucede alrededor. Requiere precisión y creatividad y permite también el análisis. Aunque hay que leer otras cosas, desde luego. Hilando con la respuesta anterior, Ander Izagirre escribe como la seda y además le pone el humor que otros de mis favoritos me dejan a deber. Mis otras referencias del género son Martín Caparrós y Leila Guerriero. Y ahora abrí La isla de Sajalín, una crónica de Chejov que tiene más de un siglo, y me está gustando más que sus cuentos.

  • ¿Lees en papel y/o en formato electrónico?

Por mucho tiempo el libro electrónico no me sedujo. Pero viajo cuanto puedo, siempre con mochila de 55 litros, y aunque estoy la mayor parte del año en Ciudad de México, paso temporadas en casas diferentes porque no siempre hay sitio al regresar. Cuando viajo a casa descargo los libros que junté en papel, que por supuesto sigo leyendo porque no hay otro formato igual. Pero, sin una casa estable, más vale tener muchos otros en una tableta.

  • En vacaciones ¿qué libro no va a faltar en tu maleta?

Cuando pienso en un viaje largo suelo elegir crónica o ficción ambientada en el destino, o bien algún clásico para deshacer alguna deuda histórica. Muy probablemente me lleve algo de Paul Theroux o de Bruce Chatwin. Pero, de repente, me encontré con que siempre leo varios a la vez.

  • ¿Qué es para ti la lectura?

Respondería con café, pan con aceite de oliva, libros y editor de textos. Sin que suene muy sacrílego, o sí, lectura y escritura son dos caras de lo mismo, y solía decir que para mí eran como una religión. Como trabajo por mi cuenta, me dan la rutina, el ritmo que necesito para tener una vida ordenada y también, bien medidos, una posibilidad de mejorar y una razón de ser. Leer me centra. No sólo me prepara y forma, sino que predispone el cerebro para empezar a escribir y a ser, como si te diera la clave para empezar a hacer la música.

  • ¿Tienes en proyecto algún nuevo cuento u obra literaria?

Sí, una idea de cuento, pero, sobre todo, un libro de crónica a punto de entregar. Es “durante” viajes, porque, como suele suceder, el viaje en sí es sólo un pretexto, el esqueleto necesario.

  • En la Universidad de Navarra se celebra el club de lectura “Entre líneas” en el que una vez al mes se pone en común una lectura compartida. ¿Qué opinión te merece este tipo de actividad?

Me parece que lo más difícil es encontrar la vocación de cada uno, la región del mundo que te llama, el género de libros que te gusta más. Así que todo lo que sea dar a conocer, abrir puertas insospechadas, provocar sin obligar, me parece magia. Y en concreto, la pequeña lista que he encontrado en Entrelíneas me ha clavado el aguijón. ¡Proponéis el Cáucaso e Irán!

En 2009, mientras trabajaba en una agencia de publicidad. En esos términos, era una campaña de guerrilla. Te das cuenta de que a veces sólo queremos parecer correctos, que se vea la fachada de un producto o una marca, o de nosotros mismos. Pero, a veces, ni eso. Me llamaba la atención la cantidad de errores en la calle en carteles públicos, firmados, sobre todo, por instituciones. Veía poca vocación por cuidar el espacio común, especialmente de quienes, en teoría, quieren mejores ciudadanos. Sintetizando, veía niños inducidos a aprender mal y a no preguntarse por su entorno.

  • ¿Qué opiniones ha despertado esta acción ortográfica? ¿Alguna desde las administraciones?

En general, muy buenas. Pasó un año entero hasta que me decidí a empezarla, no las tenía todas conmigo. Vienes de un contexto donde quien escribe mal lo hace porque quiere y te encuentras con que hay quien hace lo que puede porque no tuvo tus oportunidades. No puedes decir siempre lo que piensas y tampoco es sólo verlo, lleva un tiempo entenderlo. Aunque siempre lo tomé como una llamada de atención, o a la atención, de quienes tienen responsabilidades sobre los ciudadanos. Pero también, bien hablado y sin dogmas, se puede defender que todo el mundo tiene derecho a conocer recursos para escribir mejor, no sólo los funcionarios.

Pasaron varias cosas: una multa por mal uso del mobiliario urbano, un aval de los jefes de quienes nos multaron por nuestra actividad “cultural y educativa”, invitaciones de escuelas públicas y privadas para dar charlas, un cuento para niños, una obra de teatro, un comercial de una marca de refrescos, una TEDx Talk y los talleres de redacción que ahora imparto. A la postre, significó dedicarme a escribir. Pero a ocho años de aquello tengo un discurso mucho más flexible, o eso creo. Veo lo fácil que es meter la pata, y en algunos contextos tolero las faltas sin que me sangren los ojos. Prefiero el fondo ante la forma, aunque la forma en sí, lo mantengo, también puede guardar mucho fondo. Si todo esto es muy largo, podemos reducir la búsqueda del proyecto a una palabra que se aleja de fallos y aciertos: actitud.

Muchas gracias por tu disposición, tan positiva y colaboradora.

Read Full Post »

Teresa Gutiérrez Cabiedes (Pamplona, 1977) es Licenciada en Periodismo y Doctora en Comunicación Pública por la Universidad de Navarra.

Ha trabajado para diversos medios de comunicación y en la actualidad trabaja como periodista freelance. Máster en Creación Literaria por la Escuela Contemporánea de Humanidades, ha publicado El hechizo de la comprensión. Vida y obra de Hannah Arendt, Secretos de un arzobispo, Palabra de Hannah Arendt: ser o no ser periodista en la era punto cero y Van Thuan, libre entre rejas.

  • ¿Con qué libros comenzó tu afición lectora?

La verdad es que, supongo que como todos los niños, con los cuentos y la guía de teléfonos (si te mandaban buscar algo, es que ya eras mayor). Me encantaban las historias de héroes, luego las Aventuras de Los Cinco, novelas históricas (especialmente las vidas épicas de algunos santos) y poesía a cualquier hora.

  • ¿Cuáles son tus escritores preferidos?
Me es imposible sintetizar así porque son muchísimos y depende de los géneros y de las etapas de la vida. Pero me chifla cualquier clásico castellano (de novela, poesía, teatro o espiritualidad), los griegos (en pensamiento) y Shakespeare (del que también disfruto con adaptaciones magníficas al cine). Me abduce irremediablemente la literatura escrita por judíos. Nunca me canso de leer ensayos de Alejandro Llano (que es mi maestro), quien además te conduce a otros muchos pensadores. También me descansa un montón leer novelas de humor con crítica social (especialmente de Jonas Jonasson y Romain Puértolas) y cualquier cuento, novela o historia de/sobre libros, librerías, libreros, escritores, etc.
  • ¿Qué género literario te gusta más?

Soy una roedora de ensayos y de libros de espiritualidad. Pero, para desconectar del mundo y conectar con lo que me importa, tengo siempre una buena novela entre las manos (de héroes anónimos de la Segunda Guerra Mundial las he agotado ya:-). Para momentos que piden belleza, poesía (generalmente al aire libre) y, si puede ser, compartida con los míos en voz alta. Pero también me encanta el cómic (Tintín y  Mafalda, sobre todo). Y me atrapan los libros sobre psicología y educación: uno de mis últimos descubrimientos ha sido Catherine L’Ecuyer, a la que deberían dedicar una plaza con una estatua al sentido común que hemos perdido en algún punto del camino.

  • ¿Dónde sueles leer?

Quizás la pregunta es al revés: ¿dónde no lees? Mis lugares preferidos para leer son un templo hermoso y la orilla del mar. Pero lo habitual es por la calle, en el bus, en la cama… y mejor no seguir dando pistas sobre lugares que solemos frecuentar con cierta calma y sentados. Bueno, y… la última vez que empotré el coche fue por ponerme a leer en un semáforo en rojo que cambió a verde mientras yo buceaba en letras.

  • Estudiaste en la Universidad de Navarra, ¿qué recuerdas de aquellos años?, ¿frecuentabas la Biblioteca?

(más…)

Read Full Post »

Lucía Baquedano Azcona (Pamplona, 1938) estudió secretariado y trabajó en ese campo durante 9 años.

Autora de varios relatos infantiles y juveniles, en 1979 se presentó a la convocatoria de premios literarios de la Fundación Santamaría con la novela Cinco panes de cebada, que fue finalista del premio Gran Angular, lo que la animó a seguir escribiendo. En 1981, esta obra fue publicada por ediciones S.M.

En 1980, obtuvo el segundo Premio El Barco de Vapor, de literatura infantil, con La muñeca que tenía 24 pecas y, en 1986, el Premio Barco de Vapor con el libro Fantasmas de día, que fue incluido en la Lista de Honor del IBBY de 1988 y en el boletín anual de libros recomendados de la Jugendbibliothek de Múnich. Recibió también el premio de la Feria del Libro de Almería por Me llamo Pipe. En 1993 obtuvo el premio de la Comisión Católica Española para la Infancia por La casa de los diablos, y lo volvió a recibir en 2002, por El pueblo sombrío.

.

******************************

.

  • ¿Con qué libros comenzó su afición lectora?

Empecé con los infantiles que todos hemos leído de niños, pero pronto tuve mis preferencias y seguí fielmente a “Mari Pepa”, de María Claret y Emilia Cotarelo.

  • ¿Cuáles son sus escritores preferidos?

Me gustan bastante Miguel Delibes, Ian McEwan, Irène Némirovsky, Lawrence Durrell, Sandor Marai

  • ¿Cómo le entró el gusanillo de la escritura?

El gusanillo me llegó muy pronto, todavía niña y porque me gustaba mucho leer. Casi diría que aprendí a la vez a leer cuentos y a escribirlos.

  • Sus libros se publican en colecciones infantiles y juveniles. ¿Por qué se centra en ese público?

Me dedico a niños y jóvenes porque es a esa edad cuando más he disfrutado leyendo y me encanta dedicarme a ellos.

  • ¿Ha escrito alguna historia para adultos?

Hasta ahora no he publicado nada para adultos, pero si un día tengo una idea que me parece más apropiada para mayores que para niños, lo escribiré sin problemas.

  • Cinco panes de cebada fue su primer libro publicado en 1981. Más de 35 años después y otras tantas ediciones sigue vigente. ¿Qué supone este hecho para usted?

Cinco panes de cebada me ha dado muchas satisfacciones, porque lo escribí siendo muy joven, lo publiqué veinte años después, y a pesar del tiempo transcurrido sigue gustando a los jóvenes lectores.

  • ¿Tiene pensado publicar una nueva novela?

En este momento tengo en sus inicios una novela para jóvenes.

  • En la Universidad de Navarra se celebra el club de lectura “Entre líneas” en el que una vez al mes se pone en común una lectura compartida. ¿Qué opinión le merece este tipo de actividad?

Me gustan mucho los clubes de lectura porque fomentan la afición, y leer y compartir las opiniones de los participantes es enriquecedor.

  • ¿Puede dar algún título a los jóvenes que quieren iniciarse en la lectura?

Es difícil  dar un título por los diferentes gustos de los jóvenes. Ahora parece que les atraen los terroríficos, de vampiros y muertos vivientes, que precisamente son los que a mí no me gustan. A los que se inician les recomendaría algo de fácil lectura para que no se echen atrás. Y si eso lo consiguen con vampiros, pues que los lean. La cosa es que disfruten haciéndolo, para que continúen leyendo.

  • ¿Cómo animaría a un no lector a que se introdujese en el maravilloso mundo de la lectura?

Diría más o menos lo que en la respuesta anterior. A veces queremos que lean “algo bueno”, y a veces a ellos ese “algo bueno” se les cae de las manos. Para llegar a ello tal vez es necesario leer antes a Julio Verne, Stevenson, Richmal Crompton, Joan Manuel Gisbert o Concha López Narváez, que por cierto, son muy buenos.

Agradecemos a Lucía Baquedano su tiempo e interés y le deseamos un futuro exitoso.

 

Read Full Post »

img_20170123_232501_725Beatriz de Silva Ruiz de Austri (1997, Cáceres) estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas de la Universidad de Navarra. Autora del poemario Mármol.

********************

  • ¿Con qué libros comenzó tu afición lectora?

Mi madre y yo solíamos leer juntas todos los libros de la colección ‘’El barco de vapor’’. Ella me ayudaba y me enseñaba el vocabulario cuando era muy pequeña. Después, seguí mi pasión por la lectura con las aventuras de Los cinco y Torres de Malory de Enid Blyton o Puck de Lisbeth Werner. Me introduje en el mundo de la lectura con los mundos de fantasía y de aventura pero, desde ahí, fui educando el gusto en casi cualquier género.

  • ¿Cuáles son tus escritores preferidos?

He tenido escritores preferidos muy dispares dependiendo de la etapa, de la edad y, por supuesto, del género. Al principio eran Enid Blyton, Agatha Christie, Julio Verne y Emilio Salgari… Ahora mismo diría que son Herman Hesse y John Steinbeck. En cuanto a poesía, mis favoritos son Fernando Pessoa, Federico García Lorca y Blas de Otero. Últimamente he descubierto a Miguel D’Ors y también lo consideraría de mis favoritos.

  • ¿Qué género literario te gusta más?

Siempre me conquistará una buena historia de aventuras o de fantasía, pero también sé que no podría vivir sin las de ciencia ficción. Ahora me siento muy inclinada hacia las novelas de realismo social (de ahí Steinbeck).

  • ¿Lees en formato electrónico y/o en papel?

Siempre en papel. Si leo algo en formato digital es porque no hay otro remedio… Para mí el placer de la lectura tiene mucho que ver con la sensación de pasar las páginas. Me gusta mucho mirar el libro por fuera antes de leerlo; hojearlo, mirar la portada, cómo está ‘’vestido’’. Sobre todo si es antiguo.

  • Mármol está dividido en los cuatro elementos de la naturaleza: Agua, Fuego, Aire y Tierra. ¿Qué sentimiento abordas en cada parte?

Tierra es el primer capítulo. Trata sobre aspectos más mundanos, reflexiones de la vida cotidiana. En cambio en Agua hay poemas que ahondan en la muerte, la vida, Dios, el sentido del dolor, etc… Aire es un poco más liviano, son poemas sobre el amor y para el amor. Y, por último, Fuego recoge los sentimientos de ira, odio o sufrimiento negativo.

  • ¿Ya tienes alguna idea para tu próximo libro? ¿Seguirás por la senda poética, o piensas introducirte en la narrativa?

Probablemente ninguna de las dos. No puedo asegurar que vaya a convertirlos en libro, pero me está gustando mucho escribir ensayos. No tengo pensado dejar de escribir poesía y, si llega el momento en el que tenga suficientes poemas reunidos, volveré a la carga con un nuevo poemario. Además, escribir narrativa siempre ha formado parte de mi vida, así que, aunque tampoco puedo decir que tenga un proyecto próximo de publicar algo, mi cabeza está llena de ideas.

  • ¿En qué momento te entró el gusanillo de la escritura?

A los 9 años. Lo recuerdo perfectamente, además. Después de leer tantos libros de aventuras y de ver tantas películas (porque siempre me ha apasionado el cine) tenía la cabeza llena de historias fantásticas. Un día antes de dormir cogí una libreta y un boli y me puse a escribirlas. Después se convirtió en algo diario, ya tenía hábito de escribir, y desarrollé toda una novela uniendo las historias. Una vez que empecé, las ideas se agolparon en mi mente y tuve que organizarme para escribir diferentes historias al mismo tiempo. Dependiendo de cómo me sentía a la hora de sentarme a escribir, abordaba un proyecto u otro. Era estresante a veces porque la cabeza siempre iba más rápido que el cuerpo pero, eso sí, nunca me aburría.

  • ¿Eres usuaria activa de las bibliotecas? ¿Cómo animarías a otro estudiante a utilizar la Biblioteca?

Soy más de librerías. En casa tenemos nuestro propio proyecto de biblioteca particular donde no faltan nunca los libros esenciales, es una maravilla. Mis padres son lectores empedernidos y he sacado el hábito y gusto de leer gracias a ellos. Vamos ampliando nuestra biblioteca aportando, de vez en cuando, nuevos ejemplares y así, además, ayudamos al sector. De todas maneras, aunque sería genial poder tener cada libro que deseáramos, es imposible, así que muchas veces tiro de biblioteca. En este sentido animaría a todo el mundo a tener un buen bagaje de lecturas ‘’obligatorias’’ en casa y de ir aprovechando la fantástica oportunidad que son las bibliotecas para ampliar dicho bagaje. ¡Las bibliotecas son un regalo!

  • El cine adapta muchas novelas a la gran pantalla, sin embargo también existen películas basadas en poemas como “O brother!”, “Braveheart”, “Mulan” o “Pesadilla antes de Navidad”. ¿Qué crees que tiene la poesía para trasladarla al cine?

La poesía es una forma de dar a conocer una historia pero sin contarla. Es algo así como pintar en vez de escribir. Cada verso son pinceladas que no siguen un ritmo lineal sino que simplemente ocurren y la mente no sabe explicar cómo pero, de pronto, entiende. Cada uno lo hace de una forma distinta. Creo que es la forma más personal de contar una historia, porque es diferente y específica para cada persona. El cine busca mucho ese reconocimiento y esa sensación. Es una mezcla entre un cuadro y un libro así que, teniendo ese gran potencial, es una herramienta muy valiosa para hacer poesía si se utiliza bien.

  • ¿Con qué personaje literario te identificas?

Básicamente con cualquiera donde el autor me haga reconocerme. Cada personaje es una persona y podemos sacar cosas en las que identificarnos. Por eso leemos al fin y al cabo, para conocernos más a nosotros mismos. Eso sí, me gusta identificarme siempre con los protagonistas.

Muchas gracias por colaborar con nosotros y mucha suerte para el futuro.

Read Full Post »

Older Posts »

A %d blogueros les gusta esto: