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Montañas como islas

Montañas como islas, Forrest Carter, Duomo, 2009.

Una compañera de trabajo me recomendó este libro. “Es de unos cheroqui”, dijo. Y  pensé: “¿por qué no leerlo?” Siempre me ha gustado la vida de los amerindios y su relación con la naturaleza.

En las primeras páginas supe que el libro me iba a gustar. Y al acabar de leerlo me entraron unas ganas locas de irme a la montaña para estar en contacto con la naturaleza y ponerme a escuchar a los árboles y a los animales. La novela transmite alegría y ganas de vivir. Y el mensaje es bien claro: el respeto por la naturaleza y las personas. Es un libro para aprender de la vida sencilla. La novela hace pensar, reír y llorar. Redescubre la bondad del hombre y  el valor de la familia. Y las consecuencias de estar fuera de los cánones sociales reconocidos.

Al leerlo nos adentramos en el mundo de un niño de cinco años, Pequeño Árbol,  que durante la depresión americana es cuidado por sus abuelos cheroquis en las montañas. El tiempo que pasa en la montaña, envuelto en un paisaje de ensueño le enseñará que la verdadera sabiduría consiste en aceptar el curso natural de la vida. Entre el abuelo que siente un profundo respeto por la naturaleza y no tanto por los políticos y la abuela que lee a Shakespeare, Pequeño Árbol aprende a escuchar la voz de la tierra, a estar en armonía con su entorno y a desconfiar de las autoridades. La novela, narrada desde el punto de vista de Pequeño Árbol, muestra los contrastes entre los cheroquis y los habitantes del pueblo más cercano.

Es de destacar la crítica sutil que se hace a la educación religiosa en uno de los capítulos. La intolerancia e ignorancia de los religiosos de la época frente a la sabiduría y sentido común de los cheroquis.

La forma en que está escrito hizo que, inmediatamente, sintiera gran empatía por Pequeño Árbol.

Montse Royo Taberner

Cuenca, El jardín de los poetas

Ciudad levítica, Raul del Pozo, resumen.

Como polvo de la tierra, Miguel Ángel Badal, resumen.

El crimen de Cuenca, Salvador Maldonado, resumen.

El reclamo de Raúl del Pozo, resumen.

Roma Victrix. El último lobetano, David Izquierdo Santos, resumen.

La ruta de las ratas, Antonio Santos, resumen.

 

El Ministerio de Cultura ha presentado el Plan de Fomento de la Lectura 2017-2020, una de las medidas del Plan Cultura 2020, bajo el lema Leer te da vidas extra. Para ello, el gobierno contempla hasta 57 actuaciones y 18 programas, que serán desarrolladas en seis líneas estratégicas:

  1. Promoción de los hábitos lectores: apoyo a eventos propiamente literarios y, más en general, acciones que tengan lugar en el mundo del deporte, el ámbito universitario, en municipios de menos de 50.000 habitantes, etc. Se otorgará mayor importancia a la familia como transmisora del gusto por la lectura.
  2. Impulso de la lectura en el ámbito educativo: los centros que impulsen un club de lectura reconocido por el MECD recibirán una cuantía económica para la adquisición de lotes de libros, que deberán estar catalogados en la biblioteca escolar del centro.
  3. Refuerzo del papel de las bibliotecas: las medidas relativas a esta línea estratégica se vertebrarán en dos ejes: la difusión del servicio de biblioteca pública y la mejora del acceso a la lectura a través de bibliotecas.
  4. Fortalecimiento del sector del libro: se pretende que el sector aproveche las ventajas que proporcionan las nuevas tecnologías, y en el que las librerías centren parte de sus esfuerzos en la prescripción de libros y el desarrollo de actividades de dinamización cultural dentro de sus comunidades.
  5. Fomento del respeto a la propiedad intelectual: se introducirá una línea estratégica dedicada a la sensibilización sobre la defensa de la propiedad intelectual. El daño que la vulneración de los derechos de propiedad intelectual ocasiona a creadores y profesionales es también un obstáculo para el desarrollo cultural.
  6. Mejora de las herramientas de análisis: se considera un elemento básico la elaboración de estudios que permitan analizar cuantitativa y cualitativamente las distintas vertientes del fenómeno de la lectura en España, para lo cual se considera al Observatorio del Libro y a Lectura como un actor esencial en dicha labor.

Según la mitología griega, Europa era hija de Agenor y Telefasa. Zeus se enamoró de ella y ante el miedo a un posible rechazo, se convirtió en un toro blanco para raptarla y llevarla hasta Creta. Terminó dando el nombre al continente europeo.

Abandonando la leyenda, cada 9 de mayo se celebra el Día de Europa. La razón es porque un 9 de mayo de 1950, Robert Schuman, uno de los padres de la actual Europa, presentó su propuesta para la creación de una Europa organizada con el fin de mantener relaciones pacíficas entre los diferentes paises. Esta propuesta, conocida como “Declaración Schuman”, se considera el germen de la creación de lo que actualmente es la Unión Europea.

Aprovechando el acontecimiento, y sobre todo la magnitud de la literatura europea, hemos “raptado” de nuestro catálogo a algunos de los más destacados escritores europeos, en su mayoría de ficción. Os presentamos un listado de autores europeos, acotados por países.

Debido a la monumentalidad de la idea y a lo limitado del espacio, ha sido imposible reunir a todos los autores relevantes de Europa en este post, así que vais a ver una selección de los mismos y enlaces a páginas externas que amplían la información. Aquí no están todos los que son, pero sí son todos los que están.

Si os interesara hacer una búsqueda amplia en el catálogo de la Biblioteca de la Universidad de Navarra, os aconsejamos realizar una búsqueda por materias bajo los términos NOVELA…, POESÍA… y TEATRO… y el gentilicio de cada país (islandés, croata, griego…).

En algunos casos nos hemos encontrado con ambigüedades con respecto a la nacionalidad del autor: Herta Muller es nacida en Rumanía pero considerada alemana, Milan Kundera es checo pero escribe en francés, Elias Canetti es nacido en Bulgaria pero con nacionalidad británica… No hemos querido incidir en esas posibles duplicidades a la hora de agruparlos, el afán de este post es, como el blog, puramente lector y literario, así que sin más dilación os dejamos con estos significativos representantes de las letras europeas.

ISLANDIA

Hjalmarsson, Hohann

Indridason, Arnaldur

Laxness, Halldór Kiljan

Sjón

Svensson, Jón

Vilhjalmsson, Thor

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Pablo Zulaica Parra (Vitoria-Gasteiz, 1982). Licenciado en Publicidad y relaciones públicas por la Universidad de Navarra y creatividad publicitaria en COMPLOT (Barcelona) y El Semillero (Ciudad de México), se convirtió esencialmente al periodismo narrativo, pero siempre mantuvo el interés por la ortografía. Por eso un buen día de 2009 comenzó una iniciativa para recuperar las tildes perdidas en los anuncios que están en la vía pública. Ha publicado el cuento Los acentos perdidos (Lumen, 2010) y Un fin de semana en la coladera (Montena, 2014).

Publica como freelance en medios españoles y mexicanos. Ha participado en libros colectivos como Inquietos Vascones (Desnivel, 2013) o Antolojía 2009-2014, selección de textos de FronteraD (2014)

  • ¿Con qué libros comenzó tu afición lectora?

Los primeros libros que recuerdo fueron Platero y yo -me lo leía mi padre- y La isla del tesoro. A este me encantaba verle la portada, pero no sé si lo leí. Era muy pequeño. Mi lectura más activa era quitarle el periódico a mi padre en cuanto entraba en casa. Leía lo mismo libros de excursiones por Álava que fichas de minerales. Y lo que nos mandaban en el cole. Quizás los libros de Fray Perico, el personaje de Juan Muñoz Martín, fueron los primeros que me engancharon. La primera novela que leí completa sin que me indujeran fue Gump & Company, la secuela de Forrest Gump, durante unas vacaciones. Después, creo que Braveheart.

  • ¿Cuáles son tus escritores preferidos?

Fuera de la crónica actual, podría decir que a quien más he leído es a Albert Camus. Y un hallazgo alucinante para mí fue Haroldo Conti, que me recomendó un editor amigo. Si quieren reírse a carcajadas no me hagan caso, pero, si no, pueden leer Sudeste. Es una especie de El viejo y el mar rioplatense. Ficción, sí, pero sólo parece posible como una suma de verdades y de mucha observación hacia fuera y hacia dentro.

  • ¿Qué género literario te gusta más?

La crónica narrativa, por sus posibilidades de enseñarnos lo que sucede alrededor. Requiere precisión y creatividad y permite también el análisis. Aunque hay que leer otras cosas, desde luego. Hilando con la respuesta anterior, Ander Izagirre escribe como la seda y además le pone el humor que otros de mis favoritos me dejan a deber. Mis otras referencias del género son Martín Caparrós y Leila Guerriero. Y ahora abrí La isla de Sajalín, una crónica de Chejov que tiene más de un siglo, y me está gustando más que sus cuentos.

  • ¿Lees en papel y/o en formato electrónico?

Por mucho tiempo el libro electrónico no me sedujo. Pero viajo cuanto puedo, siempre con mochila de 55 litros, y aunque estoy la mayor parte del año en Ciudad de México, paso temporadas en casas diferentes porque no siempre hay sitio al regresar. Cuando viajo a casa descargo los libros que junté en papel, que por supuesto sigo leyendo porque no hay otro formato igual. Pero, sin una casa estable, más vale tener muchos otros en una tableta.

  • En vacaciones ¿qué libro no va a faltar en tu maleta?

Cuando pienso en un viaje largo suelo elegir crónica o ficción ambientada en el destino, o bien algún clásico para deshacer alguna deuda histórica. Muy probablemente me lleve algo de Paul Theroux o de Bruce Chatwin. Pero, de repente, me encontré con que siempre leo varios a la vez.

  • ¿Qué es para ti la lectura?

Respondería con café, pan con aceite de oliva, libros y editor de textos. Sin que suene muy sacrílego, o sí, lectura y escritura son dos caras de lo mismo, y solía decir que para mí eran como una religión. Como trabajo por mi cuenta, me dan la rutina, el ritmo que necesito para tener una vida ordenada y también, bien medidos, una posibilidad de mejorar y una razón de ser. Leer me centra. No sólo me prepara y forma, sino que predispone el cerebro para empezar a escribir y a ser, como si te diera la clave para empezar a hacer la música.

  • ¿Tienes en proyecto algún nuevo cuento u obra literaria?

Sí, una idea de cuento, pero, sobre todo, un libro de crónica a punto de entregar. Es “durante” viajes, porque, como suele suceder, el viaje en sí es sólo un pretexto, el esqueleto necesario.

  • En la Universidad de Navarra se celebra el club de lectura “Entre líneas” en el que una vez al mes se pone en común una lectura compartida. ¿Qué opinión te merece este tipo de actividad?

Me parece que lo más difícil es encontrar la vocación de cada uno, la región del mundo que te llama, el género de libros que te gusta más. Así que todo lo que sea dar a conocer, abrir puertas insospechadas, provocar sin obligar, me parece magia. Y en concreto, la pequeña lista que he encontrado en Entrelíneas me ha clavado el aguijón. ¡Proponéis el Cáucaso e Irán!

En 2009, mientras trabajaba en una agencia de publicidad. En esos términos, era una campaña de guerrilla. Te das cuenta de que a veces sólo queremos parecer correctos, que se vea la fachada de un producto o una marca, o de nosotros mismos. Pero, a veces, ni eso. Me llamaba la atención la cantidad de errores en la calle en carteles públicos, firmados, sobre todo, por instituciones. Veía poca vocación por cuidar el espacio común, especialmente de quienes, en teoría, quieren mejores ciudadanos. Sintetizando, veía niños inducidos a aprender mal y a no preguntarse por su entorno.

  • ¿Qué opiniones ha despertado esta acción ortográfica? ¿Alguna desde las administraciones?

En general, muy buenas. Pasó un año entero hasta que me decidí a empezarla, no las tenía todas conmigo. Vienes de un contexto donde quien escribe mal lo hace porque quiere y te encuentras con que hay quien hace lo que puede porque no tuvo tus oportunidades. No puedes decir siempre lo que piensas y tampoco es sólo verlo, lleva un tiempo entenderlo. Aunque siempre lo tomé como una llamada de atención, o a la atención, de quienes tienen responsabilidades sobre los ciudadanos. Pero también, bien hablado y sin dogmas, se puede defender que todo el mundo tiene derecho a conocer recursos para escribir mejor, no sólo los funcionarios.

Pasaron varias cosas: una multa por mal uso del mobiliario urbano, un aval de los jefes de quienes nos multaron por nuestra actividad “cultural y educativa”, invitaciones de escuelas públicas y privadas para dar charlas, un cuento para niños, una obra de teatro, un comercial de una marca de refrescos, una TEDx Talk y los talleres de redacción que ahora imparto. A la postre, significó dedicarme a escribir. Pero a ocho años de aquello tengo un discurso mucho más flexible, o eso creo. Veo lo fácil que es meter la pata, y en algunos contextos tolero las faltas sin que me sangren los ojos. Prefiero el fondo ante la forma, aunque la forma en sí, lo mantengo, también puede guardar mucho fondo. Si todo esto es muy largo, podemos reducir la búsqueda del proyecto a una palabra que se aleja de fallos y aciertos: actitud.

Muchas gracias por tu disposición, tan positiva y colaboradora.

Rosalía de Castro

 

El bosque animado de Wenceslao Fernández Flórez, resumen.

La casa de la Troya de Alejandro Pérez Lugín, resumen.

Golpes de mar de Antón Castro, resumen.

La hija del mar de Rosalía de Castro, resumen.

El lápiz del carpintero de Manuel Rivas, resumen.

Trece campanadas de  Suso de Toro, resumen.

La Tribuna de Emilia Pardo Bazán, resumen.

 

Cica Ghost es una residente de Second Life que creó el lugar “Library”, construyéndolo en 3D. Pepa Cometa filmó y editó el vídeo, una ciudad creada de libros donde sus personajes campan felizmente.

Entra y disfruta.

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